Lo que nos lleva al amor

Según Bert Hellinger, cuando el algo no funciona, debemos mirar en el sistema que orden del amor ha sido transgredido… el primer orden se llama pertenencia. ¿Y que dice? dice algo así: todo el que formo parte pertenece y debe tener un lugar en el sistema. Nadie puede quedar excluido.

Ahora bien. Cuando somos niños, asociamos amor con pertenencia, entonces, miramos, oímos y asumimos que cosas están bien o no están bien en nuestro sistema, que cosas son aceptadas y cuales no. Luego para ser amados y pertenecer, hacemos esas cosas. Y también, nos cargamos los dolores de nuestros anteriores encima, para que a través nuestro, ellos estén presentes. Si son dolores de nuestros padres, es para que no se vayan, no mueran. Y si son de otros anteriores es para que este presentes, para que tengan un lugar en el sistema. Todo esto es un proceso inconsciente y no termina allí.

¿Como sigue? ¿que sucede luego cuando ese niño crece? Cuando ese niño crece, anda por la vida buscando aprobación y paga un alto costo a su individualidad por ello. También repite los patrones mentales, emocionales y actitudinales de sus padres y abuelos. Se convierte en una fotocopia, aun esos que se dicen rebeldes e independientes. Para ser libres hay que saber que hemos tomado y que hemos perdido, a que hemos renunciado. Luego saber que quiero y hacer los movimientos internos y externos hacia ello. Querer no es desear. en el deseo hay movimiento. En el querer hay mente y dolor.

 

LO QUE NO NOS LLEVA AL AMOR….

1-  Cuando somos auto suficientes, es decir, cuando no hay necesidad del otro. Cuando no mostramos nuestras carencias y necesidades

2-  Cuando solo estamos enfocados en dar o recibir y no en ambos. Es decir, cuando no hay equilibrio entre dar y tomar.

3-  Cuando no tomamos a nuestros padres. Si rechazamos a nuestros padres, luego nos rechazamos a nosotros y a los demás.

4-  Cuando la paternidad tiene prioridad sobre la relación de pareja.

5-  Cuando las parejas anteriores no tienen un buen lugar en nuestros corazón

6-  Cuando la mujer no sigue al hombre (salvo en ciertas excepciones).

7- Cuando la familia de origen es mas importante que la pareja.

8-  Cuando el miedo no deja ir más allá.

9- Cuando hubo abortos con la pareja o parejas anteriores.

10-  Cuando no soltamos el pasado, lo viejo, las creencias, las expectativas. Es decir, cuando no estamos dispuestos a renunciar.

11-  Cuando no somos concientes que el encuentro con ese otro es impulsado por algo más grande.

12- Cuando nos quedamos con alguien porque nos gusta solo su cuerpo, o su modo de ser o su billetera.

13- Cuando no soltamos la imagen idealizada del otro y no podemos aceptar al otro tal y como es. Y cuando no renunciamos a la imagen de que nosotros somos mejor que el otro.

14-  Cuando estamos implicados con situaciones no resueltas de las generaciones anteriores. Es decir, cuando estamos implicados con otros destinos y los repetimos.

15-  Cuando queremos educar a nuestra pareja.

16- Cuando no expresamos claramente al inicio de la relación nuestros objetivos.

17-  Cuando esperamos que el otro nos salve o nos complete.

18- Cuando intentamos poseer al amor, encerrarlo y aferrarnos a el… es decir, cuando no comprendemos que viene de muy lejos y nos traspasa.

19-  Cuando no somos concientes de nuestras creencias y sentimientos tóxicos y negativos sobre el amor y la pareja.

20-  Cuando no hay el habito de decir la verdad desde el inicio de la relación.

21-  Cuando renunciamos a nuestra individualidad, gustos y deseos, y nos fusionamos con la pareja.

22-  Cuando no confiamos en el otro, y entonces no nos entregamos.

23- Cuando no nos permitimos la intimidad necesaria y llenamos los momentos con la presencia de amigos, familiares y actividades

24-  Cuando no hay un proyecto en común.

25- Cuando mente, corazón y acciones están en desacuerdo.

26-  Cuando intentas tener siempre la razón.

 

Estas son algunas de las situaciones que no nos llevan al amor.

No se logran de la noche a la mañana, pero es posible desarrollar lo contrario, es decir lo que si lleva al amor.

Para eso necesitamos mirarnos y trabajar con nostros mismos. No hay nada mágico en este proceso. Requiere paciencia y entrega.